No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.
Efesios 5:18
🕊️ Devocional
La llenura del Espíritu Santo no es un lujo para unos cuantos creyentes fervientes; es un mandato para todo hijo de Dios. Ser llenos del Espíritu significa estar bajo su influencia, su gobierno y su dirección. Así como algo puede dominar la mente y el comportamiento de una persona, Dios desea que sea su Espíritu quien gobierne nuestra vida.
La llenura del Espíritu no se limita a un momento emocional. Se refleja en una vida de adoración, gratitud, humildad y sujeción al Señor. Efesios muestra que una persona llena del Espíritu habla con gracia, adora con sinceridad, da gracias y camina en orden. La llenura se evidencia en el carácter y en la conducta.
Ser lleno del Espíritu implica vaciarse de orgullo, autosuficiencia y carnalidad. Dios llena lo que está rendido. Donde hay arrogancia, resistencia o doble ánimo, la comunión se debilita. Pero donde hay hambre, quebranto y obediencia, el Espíritu encuentra espacio para gobernar.
Haz de esta una petición constante: “Señor, lléname de tu Espíritu”. No para sentir algo solamente, sino para vivir sometido a tu voluntad. La iglesia necesita hombres y mujeres llenos del Espíritu, y tu vida también necesita esa plenitud diariamente.
📖 Reflexión
¿Qué está gobernando mi vida hoy: mis emociones, mis deseos o el Espíritu Santo?
🙏 Oración
Señor, quiero ser lleno de tu Espíritu. Quita de mí todo lo que compite con tu gobierno en mi vida. Lléname de tu presencia y haz que mi manera de vivir refleje que tú reinas en mí. En el nombre de Jesús. Amén.