Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos.
Hechos 1:8
🕊️ Devocional
El poder del Espíritu Santo no fue dado para exaltar al hombre, sino para testificar de Cristo. La iglesia recibió poder para anunciar el evangelio con valentía, claridad y convicción. Un creyente lleno del Espíritu no vive centrado en sí mismo, sino impulsado a glorificar a Jesús delante del mundo.
El temor al rechazo, la vergüenza o la inseguridad muchas veces silencian nuestro testimonio. Pero el Espíritu Santo fortalece al creyente para hablar de Cristo aun en medio de oposición. Ese poder no depende de una personalidad extrovertida ni de grandes capacidades naturales, sino de la presencia de Dios obrando en vasos débiles.
Ser testigo de Cristo no es solo predicar con palabras; también implica vivir de una manera que refleje su señorío. El Espíritu nos capacita tanto para hablar como para vivir en coherencia con el evangelio. La vida y el mensaje deben caminar juntos.
Hoy el Señor sigue buscando testigos llenos del Espíritu. Personas que amen a Cristo más que su propia comodidad, que hablen con verdad y que vivan con valentía. Pídele al Espíritu Santo que te haga un testigo fiel en tu casa, en tu trabajo, en tu iglesia y dondequiera que estés.
📖 Reflexión
¿Estoy permitiendo que el Espíritu Santo me haga un testigo valiente de Cristo?
🙏 Oración
Espíritu Santo, lléname de poder para testificar de Jesús. Quita de mí el temor, la vergüenza y toda pasividad. Hazme fiel para hablar de Cristo y vivir de una manera digna del evangelio. En el nombre de Jesús. Amén.