Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Salmo 34:18
Y salva a los contritos de espíritu.
🕊️ Devocional
Cuando sufres, una de las tentaciones más fuertes es pensar: “Dios está lejos”. Pero la Escritura afirma lo contrario: Dios está cerca del quebrantado. No cerca del que aparenta fortaleza, sino del que reconoce su necesidad.
Hoy, tu clamor no es debilidad; es una puerta. El Señor no desprecia una oración temblorosa. Él se acerca, sostiene, y comienza a sanar desde el lugar donde más te duele.
📖 Meditación
Hay momentos en los que no sabes ni cómo explicar lo que sientes. Solo sabes que estás cansado, cargado, y que tu interior se siente como un cuarto desordenado: pensamientos por todos lados, emociones mezcladas, recuerdos punzantes. Y en medio de eso, puede surgir una pregunta silenciosa: “¿Dios realmente me ve?”
El Salmo no promete una vida sin quebranto; promete una presencia en medio del quebranto. Eso cambia todo. Porque si Dios está cerca, entonces el dolor no es abandono. Si Dios está cerca, entonces aún hay esperanza. Si Dios está cerca, entonces tu proceso tiene compañía.
A veces la cercanía de Dios no se siente como “emociones bonitas”, sino como una fuerza tranquila que te permite seguir. Tal vez no desaparece el problema hoy, pero sí desaparece la soledad. Y esa es una forma de sanidad: cuando tu alma deja de pelear sola.
Hoy, nombra tu quebranto en oración. Di: “Señor, estoy herido en esto…”. Y espera en silencio unos minutos. La sanidad también inicia cuando aprendes a reposar en Su cercanía, sin exigirle explicaciones, sin correr, sin esconderte.
🙏 Oración
Padre, hoy me acerco con mi corazón quebrantado. Gracias porque Tú no te alejas de mí. Abrázame con tu presencia y sana mi interior. Enséñame a descansar en Ti. Amén.